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lunes, 17 de junio de 2019

FUEGOS ARTIFICIALES: UNA TORTURA PARA NUESTRAS MASCOTAS (Consejos)

Hoy el ayuntamiento ha publicado un artículo en su web aconsejando extremar la seguridad en el uso de petardos y material pirotécnico, pero, ¿qué sucede con el perjuicio que el exceso de decibelios provoca en los animales?, el año pasado ya publicamos esta entrada donde se especulaba con la prohibición de los petardos, en la misma aparecía una encuesta preguntando si resultaba molesto el ruido de los petardos y fuegos artificiales, el resultado arrojaba casi un 50 % en contra del exceso de decibelios. La conclusión debería pasar por encontrar un término medio y, este pasaría por la utilización de los fuegos artificiales "silenciosos", término que entrecomillamos porque puede prestar a confusión, no se trata de que no sean sonoros, sino que lo hagan con menor intensidad, si en lugar de hacerlo a 170 dB se rebajan a 120 dB que sería lo legalmente esablecido, permitiría disfrutarlos en la distancia adecuada sin que las ondas sonoras llegaran a sobrepasar en exceso la zona establecida y evitando con ello el trastorno ocasionado a las mascotas y las consecuencias que ello acarrea a sus propietarios.

Un debate que los ayuntamientos se deberían plantear como ya han hecho algunos en países vecinos, algo que más temprano que tarde acabará sucediendo, básicamente porque la solución no es descabellada ni compleja.


Estados Unidos vive esta semana la resaca de su cuatro de julio con un encendido debate en torno a un concepto aparentemente contradictorio: los fuegos artificiales silenciosos. Para muchos, son el futuro de los espectáculos pirotécnicos. Otros los critican porque traicionan el bullicioso espíritu de los fuegos artificiales tradicionales.

Ni nuevos, ni silenciosos

En realidad, los fuegos artificiales silenciosos ni son nuevos, ni son silenciosos. Las empresas de pirotecnia llevan fabricándolos desde hace décadas y, en todo caso, lo que se puede decir de ellos es que son más silenciosos que los convencionales porque evitan el uso de proyectiles pirotécnicos explosivos de gran calibre.

El sagaz lector habrá apreciado que usamos la palabra “evitar”. Esa es precisamente una de las claves que más molesta a los defensores de los fuegos artificiales tradicionales. No es que exista una tecnología de silenciador que haga que las estrellas de gran tamaño que llenan el cielo al explotar no retumben a 170 decibelios (50 más que el máximo permitido en la mayor parte de países). Es que en los fuegos artificiales silenciosos, esas estrellas no se lanzan en absoluto. En su lugar el espectáculo consiste solo en los elementos que generan estelas o estrellas de menor tamaño y que no hacen tanto ruido.

En su lugar, los fuegos artificiales silenciosos confían más en la coreografía (a veces acompañada de música) y el uso del color. Las detonaciones más controladas, de hecho permiten el uso de químicos que generen colores más intensos. Como siempre, una imagen vale más que mil palabras. Este es el aspecto que tiene una exhibición de fuegos artificiales que opta solo por su variante “silenciosa”.


Ventajas
Aunque para los puristas se trata de un espectáculo incompleto, lo cierto es que tienen ventajas. La principal es que hacen mucho menos ruido, por lo que generan menos estrés en los animales. El efecto negativo de los petardos o los fuegos artificiales sobre la fauna no son en absoluto la queja de una señora excesivamente preocupada por su perrito. Existen estudioscientíficos que conectan estos espectáculos con efectos de desorientación, abandono del nido e incluso muerte de aves salvajes.
En mamíferos con el oído más agudo que el nuestro, como los perros o los gatos, los fuegos artificiales generan trastornos de ansiedad en el 40% de los animales. Algunos casos especialmente graves se traducen en cambios permanentes en la conducta. Los ataques de pánico en días como el 4 de julio también se traducen en una mayor incidencia de accidentes de tráfico en los que un automóvil arrolla animales desorientados que huyen del ruido, tanto mascotas como animales salvajes.
Problemas con la fauna aparte, los fuegos artificiales tradicionales tampoco es que sean estupendos para el oído de los seres humanos, especialmente para el oído de los bebés. La Organización Mundial de la salud cifra en 120 decibelios el umbral máximo de ruido a partir del cual se pueden generar daños en el oído. Los cohetes pirotécnicos más potentes pueden superar fácilmente los 150 o 170 decibelios.
Un debate pendiente

La adopción de fuegos artificiales silenciosos es dispar. En Estados Unidos prácticamente no se usan. En Europa, sin embargo, cada vez son más comunes. En Gran Bretaña, los espectáculos de este tipo cerca de zonas resienciales o reservas naturales solo se permitan si son de tipo silencioso. El paso más decidido en esta dirección lo ha dado la ciudad italiana de Collecchio, en la provincia de Parma, que a finales de 2015 aprobó una leyque solo permitía los fuegos artificiales silenciosos en su localidad.

El debate en torno a los fuegos artificiales silenciosos se ha avivado por la llegada del 4 de julio en Estados Unidos, pero a buen seguro volverá a aparecer a lo largo del verano. La época estival es temporada alta para este tipo de espectáculos, y cientos de localidades celebran sus fiestas llenando sus noches de luces de colores. Si además las llenan o no de estruendo es algo que aún está por decidir. [vía NYT e Inquisitr]

Los fuegos artificiales son fabulosos, pero uno de sus inconvenientes es que el ruido que generan puede asustar a las mascotas y la vida silvestre y estresarlos.

Una ciudad italiana, Collecchio, en la provincia de Parma, ha ideado una solución a este problema, ya que ha introducido una legislación que insiste en los fuegos artificiales silenciosos en sus exhibiciones.

Los dueños de mascotas generalmente se mantienen alejados de los fuegos artificiales, ya que los perros son especialmente propensos a la fobia al ruido.

La nueva ley en Collechio se esfuerza por reducir el estrés de los fuegos artificiales en las mascotas y la vida silvestre local, y también significa que los propietarios locales pueden unirse a las celebraciones en lugar de quedarse en casa para consolar a las mascotas asustadas.

La compañía italiana de fuegos artificiales, Setti Fireworks, se especializa en la fabricación de fuegos artificiales silenciosos personalizados, y si bien pueden carecer de los sonidos explosivos que tradicionalmente esperamos de los fuegos artificiales, conservan todos los impresionantes colores y las impresionantes pantallas visuales que iluminan el cielo.

Es bien sabido que los perros pueden entrar en pánico y huir cuando están asustados por el ruido de los fuegos artificiales o los truenos, pero esta reacción también se ha observado entre las aves y la vida silvestre, a menudo con consecuencias trágicas.

En la víspera de Año Nuevo 2010 en Beebe, Arkansas , hasta 5.000 mirlos de alas rojas fallecidos cayeron desde el cielo y se culpó a los fuegos artificiales.

Los resultados de laboratorio revelaron “traumas físicos agudos” en muestras de aves muertas, y los funcionarios creen que estaban tan angustiados por los fuegos artificiales locales que volaron hacia las chimeneas y los árboles mientras intentaban escapar desesperadamente.

Investigaciones adicionales realizadas por científicos del MIT capturaron una inversión de temperatura justo por encima del área de descanso de las aves, que actuó como un megáfono, amplificando los sonidos de los fuegos artificiales que explotaban.

Los humanos también pueden beneficiarse de los fuegos artificiales silenciosos, y son mejores para los niños o personas mayores que no les gustan los ruidos fuertes y las personas con audición sensible.

También significa que los fuegos artificiales pueden tener lugar más tarde en la noche después de las celebraciones, cuando tradicionalmente perturbaban el sueño de las personas.

Sobre esta base, los fuegos artificiales tranquilos parecen ser el camino a seguir, y Collecchio es la ciudad que lidera el camino con el ejemplo.


Algunos canes lo pasan fatal cuando llega cualquier época en la que ciertos humanos deciden divertirse con los petardos. Fin de año, celebraciones tras alguna victoria en el fútbol, Fallas, Sant Joan... en fin, el calendario está plagado de eventos así en toda España. No hay soluciones milagro pero sí hay algunas medidas que pueden aliviar en parte la ansiedad ante esos estruendos inesperados. Aquí compartimos todas las pistas prácticas que pueden ayudar un poco.

Un consejo previo es que hay que tener mucho cuidado al pasear a los canes en época de petardos y tracas. Nunca sabes cuándo alguien va a tener la feliz idea de montar un estruendo cerca: es fácil que un perro se asuste, pegué un tirón y pueda salir corriendo. 

Revisa bien que no se le pueda soltar el collar o la correa: basta un tirón inesperado para que un paseo se vuelva una pesadilla. 

En esos días, mejor pasear a los perros siempre con correa. Y sácale siempre con una chapa en la que esté tu número de teléfono (o escribe el teléfono en su collar), así en caso de que se suelte podrán llamarte lo antes posible.

Y es buena idea, además, pasear a tu perro mucho antes de que llegue la noche y el momento máximo de ruido.

1. No dejar al perro solo en casa y a ser posible, tratar de que esté en una habitación lo más alejada posible del ruido.

Previamente es útil conseguir que tu perro tenga alguna "zona segura", algún rincón de la casa donde esté particularmente a gusto, con sus juguetes y chuches... para que en momentos complicados, como fin de año, pueda refugiarse ahí. 

Si tu can está acostumbrado a estar en su transportín y lo asocia a momentos agradables, a viajes en los que está cerca de ti, etc. puedes dejar que se meta dentro: sería como su "zona segura móvil". Pero no lo dejes solo y dentro de un transportín cerrado, obviamente, porque eso podría empeorar su ansiedad. 

Incluso puedes cubrir parte del transportín con alguna toalla para que se sienta más protegido.

2. Mantener la calma y tratar de transmitir esa misma sensación al can, pero sin exagerar, con normalidad.

La cuestión está en no reforzar, sin querer, justo el comportamiento que buscamos evitar.

Paciencia y calma, ten en cuenta que tu can es como una esponja para tus emociones, si ve que tú estás nervioso probablemente él lo estará más.

No se trata de ignorar su malestar, sino de intentar que sienta que no tiene porqué preocuparse.

3. Generar otro tipo de ruidos que 'oculten' el sonido de los petardos.

Encender la radio o la TV, poner música tranquila: se trata de que sonidos no alarmantes sirvan para ofrecer la sensación de normalidad y calma.

En Youtube se pueden encontrar diversos vídeos de sonidos apacibles y música especialmente pensada para los perros. Incluso hay quien ha compuesto música especial para calmar a los perros.



Se trata de un producto creado a partir de una feromona natural que ayuda a disminuir el estrés, tanto en canes adultos como en cachorros.

Conviene empezar a usarlo, en alguna de sus modalidades, al menos una semana antes de la llegada de la pirotecnia.

En versión difusor eléctrico, dispersa en el aire la misma feromona que utilizan las madres tras el parto para calmar a los cachorros. No es ni sedante ni tranquilizante.

A algunos canes les funciona realmente bien pero, como siempre, lo mejor es preguntar a vuestro veterinario. Lo podéis encontrar en tiendas como Tiendanimal.es

5. Ropa 'Calmante', las camisetas tranquilizadoras

La idea de este tipo de prendas es canalizar los beneficios de técnicas como el Tellington TTouch, la terapia por presión: lograr un efecto calmante al ejercer una presión suave y constante sobre el torso del can. Eso hace que se liberen hormonas calmantes del tipo endorfinas y oxitocinas.

No todos los perros reaccionan con la Thundershirt pero cuando lo hacen... parece un milagro, como en el caso de nuestro amigo Nero. Idealmente, habría que acostumbrar a nuestro perro a llevarla días antes del momento álgido de los petardos. 


Hay quien prueba con alguna camiseta que le pueda quedar ajustada al can, sin ser una thundershirt, para intentar generar el mismo efecto, como las bandas del TTouch.

Pero, de nuevo, si no está acostumbrado a llevar ropa, habría que habituarle antes del día de los petardos para que sea efectivo.

6. Tratar de distraer a vuestro can con algún premio de 'larga duración', algún hueso o alguna chuche que le guste mucho.

Esto sólo funciona si no está ya alterado, si habéis conseguido bloquear la fuente de ruido para que pueda concentrarse en algo agradable, como sus juguetes o sus chuches.

7. Hay quien trata de concienciar al vecindario dejando carteles en el portal y en la calle, explicando que hay perros (y gente mayor y niños pequeños) que sufren los efectos de la pirotecnia. A veces funciona...

8. Contactar con educadores caninos

Es un consejo más a largo plazo porque si tu perro tiene mucho miedo a los petardos lo ideal sería empezar a trabajar con algún educador canino meses antes del evento estresante. 

También hay clases online para ayudarte, es el caso de la que han creado en Perros de Ciudad que puedes consultar aquí.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Toda la calle meada no es una tortura para los vecinos?

WEBSEGUR dijo...

Anómimo, no deberíamos mezclar las cosas, los animales no tienen la culpa del incivismo de sus dueños.

Anónimo dijo...

Websegur, eso es verdad, por desgracia cada vez hay más incívicos