sábado, 6 de febrero de 2021

EL ODIO: GRAN MOTOR DE LA POLÍTICA ESPAÑOLA

 

El odio, alimentado por los políticos, lo invade todo en España, desde la política a las redes sociales y las calles

El odio impera en la política española, la corrompe, emputece y la llena de gentuza que disfruta odiando. Después de décadas de adoctrinamiento, mal ejemplo de los líderes y ataque a los valores esenciales, España está donde quería la izquierda: medio país enfrentado al otro medio. Ese odio y esa división permite a los políticos hacer lo que quieran, desde abusar del poder a saquear y robar porque los ciudadanos, deteriorados en su percepción de la realidad, culparan de todo a sus adversarios.

La derecha no ha sido mucho mejor en su política porque ha seguido los pasos de la izquierda en el odio y la corrupción, mientras que el nacionalismo se ha deteriorado tanto que supera en odio e indecencia hasta a los partidos de izquierda.

De todas las suciedades y canalladas cometidas por la clase política española, la peor y más dañina ha sido el baño masivo de odio, envidia y rencor.

Para ganar votos, como ya le dijo Zapatero a Iñaki Gabilondo, hay que agitar y crear tensión, aunque lo que quería decir en realidad es que hay que "provocar más odio". Esa política malvada y depravada nos ha envuelto y envilecido a todos, hasta el punto de que regenerar a España hoy es muy difícil porque no sólo hay que sustituir la clase política que tenemos, sino que hay que recuperar los valores y reeducar a la población entera.

Publicamos hoy un comentario de Vanlop que señala al odio como el gran motor de la política española.

Uno de los grandes rasgos del sistema político español es que se fundamentó en el odio. Durante la transición se fomentó la idea que el franquismo fue un régimen asesino. Eso se hizo poco a poco, cuando el PSOE tomó el poder, se hizo de forma descarada y tras cuarenta años, el odio ya ha llegado a donde debía, un odio de media España contra la otra media y una vez que se ha conseguido el río revuelto, los pescadores se hinchan. El lanar no mira si se roba, el lanar mira que el otro es muy malo, en sentido genérico, de esta forma, los suyos van a luchar contra los otros y el dinero no importa, lo que importa es destruir al otro.

En el caso del lanar de izquierdas, es hasta más claro, se permite el robo porque le dinero es de los fachas, así que es bueno que los suyos se lo lleven. En el caso de los otros, será que como se lo llevan los demás...

De todas formas, el origen está en tener en política a la mayor gentuza. Lo del gobierno del pueblo se ha convertido en el gobierno de lo peor del pueblo. Gentes que no tienen ningún trabajo y se agarran a la política como forma de tener un sueldo y de ahí se pasa al sueldo y los complementos y cuando te acostumbras a la buena vida, los complementos cada vez deben ser más grandes.

Pero lo que se roba directamente no es demasiado. Lo más importante es el despilfarro, un despilfarro que sirve para justificar los complementos y naturalmente, como los empresarios corruptos a los se extorsiona son más listos, al fin y al cabo tienen unos negocios que los políticos son incapaces de tener, cuando le dan al político uno, ellos se quedan con tres o cuatro.

Si se suprimiera la corrupción, el déficit y la deuda desaparecían en unos pocos años. Pero en el fondo no creo que eso guste en ciertos sitios, de modo que la chusma está amparada por los que mandan, por eso, a lo más que se llega es a frenar el robo un poco en alguna taifa, pero a cambio el despilfarro se intensifica en el gobierno y en otras taifas.

Puesto que el lanar no es consciente de esto y lo vamos a ven en Cataluña, donde los niveles de corrupción superan en mucho al resto de las taifas, no se ve una solución en un futuro próximo, salvo que la deuda sea tan grande que la gente empiece a pasar hambre de verdad y el lanar, aunque solo sea por mera supervivencia física, se revuelva contra la casta.

Y dado que el despilfarro interesa a los que mandan, porque ellos son los más beneficiados, la cosa tiene poca solución.

Les pongo un ejemplo mínimo. Todos recibimos las insoportables llamadas telefónicas para que cambiemos de compañía, al menos en mi caso suelen ser a la hora de la siesta. He investigado para saber donde se puede denunciar. Pues no se puede. La comisión del mercado de las telecomunicaciones, sirve para regular las relaciones entre compañías, pero no entre compañías y público. Alguien se estará llevando alguna comisión, digo yo.

Vanlop

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