jueves, 12 de noviembre de 2020

OBLIGAR A LOS CIUDADANOS A LLEVAR MASCARILLA EN ALEMANIA ES ILEGAL

 


Rosalía Sánchez

CORRESPONSAL EN BELÍN Actualizado:10/11/2020 12:38h

El miércoles de la semana pasada, Düsseldorf se convirtió en la primera ciudad alemana en la que el uso de la mascarilla en la calle era obligatorio, con excepción de parques y cementerios. La medida, sin embargo, ha durado solo unos días. Un tribunal ha revocado esa obligación tras la apelación de un vecino, alegando que el decreto municipal no era suficientemente claro sobre «la buena conducta requerida» y negando la posibilidad de imponer multas por incumplimiento. El Ayuntamiento de Düsseldorf se apresura ahora a elaborar un nuevo decreto que tenga en cuenta esas críticas, empeñado en encontrar la fórmula legal para hacer obligatorio el uso de la mascarilla.

Según ha resuelto la Sala 26 del Tribunal de Düsseldorf en un procedimiento de urgencia, obligar a los ciudadanos a llevar mascarilla en la calle es ilegal en Alemania. La sentencia expresa también sus dudas sobre la obligatoriedad de mantener entre los ciudadanos una distancia de 5 metros, otra de las normativas municipales. Así se ha pronunciado a requerimiento de un arquitecto de 68 años de edad, Johannes Engelhardt, que había presentado una demanda contra tales obligaciones. «No creo en la eficacia de las mascarillas. Si nos atenemos a lo que dicen los virólogos, que en marzo seguían afirmando que eran inútiles, y si tenemos en cuenta los problemas de salud que acarrea su uso continuado, la conclusión es que no deben usarse de manera generalizada. Que el alcalde quiera obtener publicidad no es motivo para que los ciudadanos seamos sometidos a una norma imprudente», ha justificado en declaraciones a la prensa local, «por eso fui a los tribunales».

La sentencia 26L2226/20 viene a darle la razón, al confirmar que la motivación de la norma es demasiado «indefinida» como para justificarla y que para el ciudadano no queda claro cómo debe comportarse, dado que la distancia de seguridad de 5 metros va mucho más allá de la de 1,5 metros establecida a nivel nacional en Alemania e impide a primera vista muchos de los movimientos habituales y hábitos de los ciudadanos, que carecen de educación positiva para saber cómo deben moverse.

«A las puertas de muchas otras demandas»

El Ayuntamiento considera que la decisión judicial solamente se aplica al demandante, que en el futuro queda exento de la obligación de llevar mascarilla y no podrá ser multado por ello. «La ciudad respeta la sentencia», afirma en un comunicado, pero sin dar el paso de retirar el reglamento municipal. Engelhardt, sin embargo, insiste en que «no he presentado la demanda por mí, sino por muchos ciudadanos, y lo que espero es que la ciudad retire ese requisito obligatorio generalizado y, o bien sea bastante más precisa, o deje al sentido común de los ciudadanos las situaciones en las que llevar mascarilla resulta beneficioso y por tanto decidan llevarla». Su abogado, Jochen Ober, cree por su parte que «estamos a las puertas de muchas otras demandas porque esta sentencia envía una señal muy clara a los ciudadanos acerca de que los políticos locales no pueden hacer lo que se les ocurra en la gestión de la pandemia, en un a ver quién da más en el que escudarse políticamente, pero que ni ayuda a luchar efectivamente contra la pandemia ni es bueno para los ciudadanos». «Si el nuevo decreto en el que están trabajando e tan desproporcionado como el anterior, presentaremos otra demanda», adelanta el abogado.

Pero esta primera sentencia ha servido ya para despertar la resistencia de muchos otros vecinos que hasta ahora habían aceptado la medida en silencio. «Me parece ridículo, salir a dar un paseo yo sola, en una calle habitualmente desierta y a la que salgo precisamente para respirar un poco de aire, porque me paso el día metida en casa, y tener que llevar mascarilla», dice Uta Schmitz, pensionista de 68 años de edad, «entiendo que haya que usarla donde haya mucha gente, pero cuando paseas solo a tu perro… no hace falta ser médico para entender que eso es una tontería». «Yo estoy a favor del requisito de la mascarilla en el casco antiguo y en determinados momentos», dice por su parte Dorina Still, que tiene un restaurante, «a las nueve de la mañana no hay nadie en la calle en el casco antiguo, pero en las horas de mediodía es otra cosa y ahí sí puede ser efectivo su uso. Lo que digo es que la obligación no es necesaria durante todas las horas del día y que no hacen falta leyes para eso, basta con un poco de sentido común: si no hay personas alrededor, puede uno moverse libremente sin necesidad de mascarilla y si ves que hay gente cerca te la pones y ya está».

Esta norma adoptado por Düsseldorf y que tumban ahora los tribunales, es más restrictiva que la aplicada en el resto del territorio alemán, donde no es necesario llevar mascarilla, excepto en zonas comerciales de mucha afluencia de público.

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