jueves, 12 de noviembre de 2020

EL HDP DEL DÍA EN SEGUR

 


Completamente invisible y más al ser una hora nocturna. El cable de alambre atravesaba una calle de Segur de Calafell. De lado a lado. Pilar Martín no lo vio. Caminaba por la acera paseando a su perro cuando notó que algo la impactaba en el cuello.

«Vi que era un alambre. No estaba muy tenso, pero quedaba a la altura del cuello», explica la mujer. «Suerte que no pasé corriendo como a veces hago siguiendo al perro». Al ir caminando enseguida que notó el impacto en el cuello paró y fue cuando comprobó la salvaje trampa que alguien había perpetrado.

La vecina de Segur de Calafell resiguió el hilo metálico y comprobó que atravesaba toda la calle. Aceras y vial de circulación. Desde una pared hasta la valla que impide el acceso a las vías del tren.

La mujer llamó a la Policía Local y alertó de la situación. Esa calle es muy transitada. Es uno de los principales accesos a la estación de tren. De haber pasado un motorista, un ciclista o alguna persona corriendo, el cable hubiese provocado una tragedia.

Determinar

La vecina de Segur retiró una parte del cable. Hasta la zona llegó una patrulla de la Policía Local que comprobó la situación. Ahora se intenta determinar quien pudo colocar ese alambre de una manera tan salvaje y que podría haber causado un drama.

Pilar Martín recibió el golpe «en la barbilla. Muy cerca del cuello». Aunque no ha sufrido heridas, señala que «no pude dormir por el susto y pensar lo que podría haber ocurrido. No entiendo como alguien puede hacer algo así». 

Motos

La Policía Local de Calafell intenta determinar los motivos de la presencia de esa trampa. Será importante conocer si hay quejas por el paso de motos y por ello algún perturbado ha colocado una trampa que podría haber sido ser mortal. O se trataba de una inconsciente gamberrada.

No sería la primera vez que un cable atravesado en una calle causa la muerte a un motorista. Sucedió hace unos años en la calle Industria de Barcelona. Una cinta de nilón tendida de lado a lado de la calle fracturó la tráquea un motorista de 42 años. Resultó ser una trágica gamberrada de un grupo de menores.

Ciclistas

Situaciones similares las sufren con demasiada frecuencia ciclistas de montaña y motoristas que se encuentran esas trampas en pistas y caminos forestales.

Hace unos días un ciclista estuvo a punto de perder los ojos al impactar contra un alambre de espino que alguien colocó de lado a lado de una pista forestal en Torrelles de Llobregat. Las pinchos quedaron a escasos milímetros de sus ojos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ahí, sobre la estación y alrededores deambula una fauna bastante salvaje y peligrosa. Lo peor de todo esto es que hasta que no pase algo trágico no se tomarán medidas para echar a esta escoria de Segur. Y pasará.