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lunes, 30 de marzo de 2020

NO SE PUEDE BAJAR LA GUARDIA



La mayoría de personas considera que la pandemia del nuevo coronavirus es algo que apareció repentinamente. Sin embargo, los científicos que han pasado años investigando las enfermedades infecciosas emergentes y los epidemiólogos se anticiparon a situaciones como esta.

Según la doctora Tara Smith, profesora asociada de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Estatal de Kent (EE.UU.):

"Si se mira la literatura sobre coronavirus, hay científicos que sabían que esto podría suceder desde al menos 2015, e incluso antes."

De acuerdo con estos mismos especialistas, el asunto no es saber si otras pandemias como esta azotarán al mundo, sino cuándo lo harán. ¿Quiere decir que la humanidad tendrá que someterse a más cuarentenas y los hospitales excederán sus capacidades nuevamente?

Al respecto, la microbióloga Meghan May, de la Universidad de Nueva Inglaterra, señala:

"Me gustaría pensar que aprenderíamos algunas lecciones valiosas de esto, y tengo la esperanza de que no se repita."

Detectar el origen del virus

Entre los brotes de coronavirus que han afectado con mayor severidad a los humanos figuran el SARS y MERS, este último con una mortalidad alrededor del 30%. Ambos se contraen por medio del contacto entre especies, siendo los animales los principales transmisores de la enfermedad.

Así, el contacto con cerdos, por ejemplo, ha causado el surgimiento de variantes como la gripe porcina H1N1, que originó una pandemia en 2009. También se sabe que el MERS se transmite a los humanos a través del contacto con las secreciones nasales de los camellos.

El biólogo Steven Osofsky, director del Centro de salud de vida silvestre de Cornell (EE.UU.), explica que el comercio, el consumo, y en general el contacto de muchas especies silvestres con los mercados de todo el mundo se convierte en el escenario propicio para la transmisión de virus hacia los humanos.

Osofsky lo define como “una lotería viral”, haciendo especial énfasis en los mercados asiáticos, los cuales pueden reunir todo tipo de fauna silvestre incluso procedente de otros continentes.

"Si eres un virus y sobrevives propagándote, no podrías crear un sistema más perfecto para ayudar e instigar la próxima pandemia."

El experto recomienda generar normativas con las que se pueda llevar a cabo el cierre de estos “mercados húmedos” de vida silvestre. Pero, si bien estas medidas ayudarían a prevenir que se propague algún tipo de virus entre humanos, clausurar estos negocios tiene serias implicaciones económicas y culturales que lo dificultan, según reporta CNN.

Y será necesario investigar mucho más sobre esto para estar seguros que realmente pueda solucionar el problema y que sirva para evitar una próxima pandemia global.

Por ahora, la probabilidad de que puedan introducirse nuevos tipos de coronavirus en poblaciones humanas continúa siendo alta, según lo indica una investigación de 2013 sobre coronavirus emergentes publicada en Nature Reviews Microbiology.

Cómo los virus se multiplican en las células humanas

Los virus pueden infectar a todos los organismos sin excepción. No obstante, el hecho de que exista contacto entre humanos y animales no necesariamente significa que compartan todos los virus.

La doctora Meghan May, cuyo trabajo se centra en investigar la evolución de la virulencia humana y en predecir qué nueva enfermedad podría surgir a continuación (como el COVID-19), explica que aunque permanecemos a menudo en contacto con perros y gatos, no siempre esto nos enferma. Aclara que para poder ingresar a nuestro organismo, un virus requiere tener una “llave” que encaje exactamente con la “cerradura” de la célula humana.

"Observamos virus desconocidos de animales que nunca antes habíamos visto en los humanos, pero que parecen tener esos rasgos potenciales que podrían permitir que se unan a las células humanas y causen enfermedades."

Las predicciones sobre el nuevo coronavirus por parte de la comunidad científica siempre estuvieron a la orden del día. Por ejemplo, en 2016 un estudio advirtió sobre la “importante amenaza” que representan los coronavirus aislados de murciélagos para los humanos, dada su gran capacidad de transmisión directa.

Aprender la lección

Las pruebas de que un nuevo tipo de coronavirus estaba circulando entre la población humana fueron detectadas a finales de 2019.

Una publicación del 30 de diciembre en ProMed, un sitio que recopila informes de nuevas enfermedades en tiempo real, advertía sobre la aparición de una neumonía grave de “causa desconocida” en la ciudad china de Wuhan. Y la misma doctora May, el 1 de enero de 2020, a través de su cuenta de Facebook, compartió una información en la que explicaba por qué creía que esta neumonía desconocida era probablemente causada por un nuevo coronavirus.

La doctora Tara Smith, por su parte, afirmó:

"Los datos estaban a simple vista y la preparación para este brote podría haber empezado antes."

La especialista cree que no existe razón alguna para que la humanidad no esté mejor preparada para enfrentar un brote o una pandemia, sin importar la clase de patógeno. Y agrega:

"Estamos viendo escasez de PPE y escasez de ventiladores. Estas son cosas que hemos estado advirtiendo durante 20 años o más."

En el caso de Corea del Sur, Smith dice que este país aprendió la lección a partir del brote de MERS que tuvo en 2015. Y para este nuevo coronavirus, los surcoreanos se encontraban mejor preparados con los equipos y el material para el diagnóstico de pruebas y seguimiento de los casos.

"Nosotros (Estados Unidos) necesitamos más capacidad de ser ágiles, que creo que no la tenemos ahora mismo. Así que espero que esto sea una lección aprendida."

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