Lenta y progresiva fuga de inversiones: China pierde fuelle

En los últimos tiempos, las principales marcas de tecnología han comenzado a llevarse la producción y las inversiones a otros países que les resultan más convenientes en función de sus intereses. 

Economías pujantes, como la India o Vietnam, han acaparado gran parte de la producción que antes recaía sobre China. Un ejemplo de esto lo podemos ver en Apple, que ha llevado la producción de algunos de sus modelos de iPhone desde el sur China hasta otras fábricas ubicadas en el sur de India y Vietnam.

Samsung tampoco ha estado ajena a esta tendencia. En los últimos años, el gigante surcoreano ha ido reduciendo progresivamente la carga de trabajo de su factoría en la ciudad sureña de Huizhou hasta hacerla irrelevante. Hace solo unos días, la compañía anunciaba su cierre definitivo.

El gigante surcoreano, mayor fabricante mundial de smartphones, ha puesto tierra de por medio invirtiendo en una de las mayores factorías dedicadas a la producción de smartphones del mundo ubicada en las proximidades de Nueva Delhi y en otras factorías menores en Vietnam, sellando así su salida definitiva del territorio chino.

Los países del sudeste asiático son los que tienen más papeletas para acoger las nuevas factorías que los principales proveedores de componentes para smartphones y dispositivos electrónicos, como Foxcomm o Pegatron, están inaugurando a un ritmo frenético para sacar la producción de China, pero también suenan con fuerza países en Centroamérica, como México.