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miércoles, 19 de septiembre de 2018

NO TE LÍES, ESTAS SON LAS ETIQUETAS DE LA DGT



La etiqueta medioambiental de la DGT nació como una medida de discriminación positiva. Es decir, no debía servir tanto para sacar los colores a los coches más contaminantes, sino para premiar a los que más respetuosos con el medio ambiente.

La idea era catalogar en función de la letra y color de su pegatina a todos los vehículos en circulación, desde los que menos hasta los que más contaminaban.

VÍDEO: ¡Etiquetas! Qué significan y a quien van dirigidas


La primera fase este proyecto se puso en marcha en la primavera de 2016. La DGT anunció que enviaría etiquetas medioambientales a unos 16 millones de vehículos (aproximadamente la mitad del parque móvil en circulación); a los 16 millones de vehículos que por ser los menos contaminantes quedaban clasificados como Cero Emisiones, ECO y B. El resto, algunos clasificados como B y todos los etiquetados como C quedaban fuera del primer envío.
Tráfico dijo entonces que el resto de coches (otros 16 millones aproximadamente) recibirían sus etiquetas con la catalogación B o C en no demasiado tiempo, pero después cambió de opinión y decidió que quienes quisieran su pegatina debían comprarla por un módico precio (cinco euros) en las oficinas de Tráfico y de Correos; ahora también se pueden comprar en talleres.

De discriminación positiva a motivo de sanción

La gran pregunta que surgió entre los primeros conductores que recibían la pegatina es: ¿es obligatorio ponerla? ¿qué pasa si no la llevo?

La respuesta entonces era sencilla: no, no es obligatorio ponerla y no pasa nada si no la llevas. A día de hoy cambia un poco. Para la DGT sigue sin ser obligatorio llevarla pero si no lo haces pueden suceder dos cosas dependiendo de la ciudad en la que vivas:

- que tengas derecho a disfrutar de ventajas como estacionar gratis en zonas SER o acceder a zonas de tráfico restringido y no puedas hacerlo

- que te multen porque al tratar de disfrutar de esas ventajas que realmente te corresponden el funcionario encargado no reconozca tu coche como Cero Emisiones o ECO y te aplique la sanción correspondiente

En Barcelona la multa es de 100 euros

El Ayuntamiento que dirige Ada Colau ha sido el primero en utilizar las etiquetas medioambientales de la DGT como arma para multar. 

Como parte de su protocolo anticontaminación, Barcelona anunció a fecha de diciembre que desde ese día y hasta 2020 en episodios de alta polución prohibiría la entrada al centro de la ciudad de los coches más contaminantes (a partir de 2020 la prohibición será permanente haya o no contaminación). Ahora bien, ¿cómo determinar cuáles eran esos coches más contaminantes?

Fácil. Cuando las estaciones de medición de emisiones contaminantes registren niveles por encima de los permitidos se prohíbe la entrada a todos los coches que no hubieran recibido la pegatina de la DGT en la primera fase de envío.

Los coches no etiquetados que circulen por las zonas restringidas se enfrentan a una multa de 100 euros que se pueden quedar en 50 euros por pronto pago.

En Madrid, o tienes etiqueta o no pasas

Cuando el próximo mes de noviembre entre en vigor Madrid Central, todos los coches que no tengan etiqueta de la DGT se quedarán fuera del centro. Hay algunas excepciones, especialmente para los empadronados en los barrios que quedan dentro de la zona delimitada, pero son temporales y terminarán en 2020. En este enlace puedes consultar qué coches podrán pasar a Madrid Central y cuáles quedará fuera.

El consistorio de Manuela Carmena también ha optado por utilizar las etiquetas medioambientales de la DGT como requisito para discriminar los coches en función de sus emisiones. Lo que no ha dicho es cuáles serán las sanciones que aplicará a quienes decidan hacer caso omiso y circular por zonas restringidas sin la pegatina que les autoriza a hacerlo.

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