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domingo, 12 de agosto de 2018

SI SUPIERAS CÓMO ESTÁN HECHOS, NO TE LO COMERÍAS


Diariamente comemos alimentos que parecen saludables, sin detenernos a pensar en su origen o composición. Claro que, ya sea por el modo de elaboración o por los ingredientes que integran, a veces no tienen nada que ver con lo que pensamos.

Sonia Fernández Sab, 11 Ago 2018 – 05:00 H.







El ajetreo y las numerosas ocupaciones de la vida diaria dejan poco tiempo libre para ponerse al mando de los fogones. Dicha falta de tiempo se traduce en una mayor presencia de los alimentos procesados y ultraprocesados en la mesa, pues son versátiles y arreglan rápidamente una comida o una cena. La industria alimentaria ha sabido adaptarse a la demanda y ofrece toda una suerte, cada vez más variada, de alimentos destinados a solventar las necesidades de quienes buscan propuestas culinarias rápidas y listas (o casi) para consumir. Unas veces se venden como saludables y con un buen aporte nutritivo; otras, como bajas en grasas, 'light' y adecuadas para dietas hipocalóricas.

Sea como fuere, lo cierto es que a menudo nos limitamos a comer los alimentos cocinados o precocinados sin pensar en su modo de elaboración, en los ingredientes que incluyen o en si son o no sanos. Sin embargo, su forma de fabricación o los ingredientes que contienen algunas preparaciones no tienen mucho que ver con lo que cualquier consumidor tiene en mente. Como somos los que comemos, no está de más conocer la composición de algunas viandas muy consumidas. La decisión final de ingerirlas o no queda de parte de cada uno. Para quienes quieran tener información que le ayude a tomar una decisión, he aquí algunos ejemplos.

Palitos de cangrejo


Los palitos de cangrejo son muy socorridos para aportar un extra de color o un toque marino a las ensaladas y a otras preparaciones culinarias. Claro que, aunque su nombre lleve a pensar que dicha vianda está elaborada a base de este crustáceo, en realidad lo único que comparte con él es un ligero retrogusto. Y es que estos palitos están elaborados a partir de surimi, que es una pasta inventada por los japoneses para aprovechar los restos de los pescados que tenían poca venta. Así que, lo que realmente incluyen los palitos son menudencias de merluza, de caballa, de corvina, de bacalao y de otros productos marinos. La cosa no se queda ahí, pues para elaborar los palitos se somete la mezcla de dichos restos a varios procesos de calentamiento y enfriado hasta que se deshidrata y, en consecuencia, se convierte en una pasta blanca y gelatinosa, a la que, además, se le adiciona almidón, sal, conservantes y aglutinantes. Finalmente, se congela, se le agrega colorante (que es el que le otorga su apariencia) y se crean las "barritas".


Paté

Untado sobre una tostada de pan bien calentito o entre dos rebanadas es como mejor sabe y un placer al que muchos no pueden resistirse. Cuando lo saboreamos solemos pensar que, además de darnos un homenaje gastronómico, nos estamos beneficiando de las propiedades del hígado de pato. Sin embargo, no es así. La razón es que no es lo mismo el foie-gras, que sí está hecho al 100% del hígado de esta ave, que el paté. Este es una pasta hecha a partir de la mezcla de diversas carnes, como pollo o cerdo, a la que se le añaden harinas, leche, conservantes, especias y otros saborizantes.

Gulas

Acompañadas de unos huevos fritos, salteadas con ajo y gambas o en ensalada, las gulas son para muchos una vianda rica, sabrosa y ¿sana? Al igual que sucede con los palitos de cangrejo, están hechas a partir de surimi, que ya se ha apuntado cómo se elabora. Pero a la mezcla resultante se le adiciona harina de trigo, aceites vegetales, soja, extractos de almeja, clara de huevo y tinta de calamar. Aunque tienen un contenido aceptable de proteína de pescado y son bajas en grasa, no dejan de ser un alimento con un importante grado de procesamiento y, por tanto, poco saludable.



Gelatina

La gelatina es unas de las golosinas más atrayentes para los paladares más dulces por su colorido, por su textura bamboleante, por su sabor dulzón y por su variedad de sabores. Además, es muy utilizada en repostería, pues gracias a su composición confiere consistencia a numerosos dulces. Pero, ¿qué ingredientes integran dicha composición? Pues concretamente colágeno proveniente de los huesos y la piel de los animales. Para hacerla, primero se limpian dichas partes, después se trituran y, finalmente, se introducen en ácidos, que son los encargados de generar la oseína. Posteriormente, esta sustancia se introduce en cal entre cuatro y diez semanas. Trascurrido dicho tiempo, la sustancia resultante se enfría, se solidifica en forma de polvo y, finalmente, se la agrega agua. ¿Sigue siendo igual de apetecible verla contonearse?

Salchichas

Son económicas, rápidas de cocinar y acompañan como nadie a un huevo o a unas patatas fritas. Sin embargo, son uno de los alimentos más procesados, que, además, incluyen carnes provenientes de las partes menos aprovechables del cerdo o del pollo, como el estómago o el hocico. A tan "apetecibles" ingredientes, le acompañan almidón, jarabe de maíz, colorantes, sal, estabilizadores y saborizantes.


Queso en crema y en lonchas

El queso en crema es uno de los aperitivos más socorridos, al que muchos le atribuyen propiedades saludables. Sin embargo, de queso tiene poco, pues está hecho a base de diversos lácteos fermentados, acompañados de nata, leche, cantidades generosas de sal, aditivos y potenciadores de sabor. Por tanto, distan mucho de las propiedades de los quesos naturales.

Por su parte, el queso en lonchas o los tranchetes son antónimos de queso, pues contienen una mezcla proteína de suero leche y de grandes cantidades de grasas, y sinónimos de sal, de aditivos y de colorantes.

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