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jueves, 21 de junio de 2018

ASÍ ROBAN LAS BANDAS ORGANIZADAS EN LOS SUPERMERCADOS



20.06.2018 – 05:00 H.

Los supermercados pierden cada año en torno a 1.600 millones de euros a consecuencia de lo que ellos llaman pérdidas de origen desconocido. El grueso de ellas se debe a los robos, aunque también a desfases de caja. Y es una cifra que permanece invariable desde hace muchos años, aunque las grandes compañías del sector han ido invirtiendo en tecnología diversa para tratar de reducirla. El último avance son unas antenas de gran precisión y alta capacidad de detección en pasillos anchos que son capaces de localizar los inhibidores de frecuencias. Checkpoint, la empresa que se ocupa de estos temas en casi todas las grandes superficies, como Carrefour, ha instalado este novedoso sistema en más de 250 tiendas Consum, cooperativa con más de 680 supermercados, casi todos ubicados en el arco mediterráneo.


Desde hace algunos años, se ha observado cómo los sistemas para robar en este tipo de establecimientos se han sofisticado. Con el cambio de legislación en España, desde 2014 los hurtos por valor inferior a 400 euros pasaron de ser una falta administrativa a un delito penal. Una circunstancia que no ha hecho que se reduzcan estos robos, pero que sí ha supuesto que varíe ligeramente el perfil de quienes los perpetran, siendo más 'profesionales' que antes.



En las bases de datos judiciales españolas hay más de 30.000 sentencias que hacen referencia a esta clase de delitos en los supermercados españoles. La novedad es que los conocidos como hurtos 'famélicos', es decir, aquellos que se cometen por necesidad o de alimentos en cantidades muy pequeñas, se han reducido a la mínima expresión. Además, cuando se sorprende a estas personas, casi nunca se las denuncia, limitándose los vigilantes a pedirles que lo repongan o paguen el dinero.

El nuevo sistema puesto en marcha, con esas antenas, está pensado principalmente para combatir a las bandas más organizadas, que utilizan esos inhibidores de frecuencias que desactivan los escáneres y las alarmas. Sus robos están muy bien pensados para con la mínima cantidad de cosas obtener la máxima rentabilidad en su reventa. Un ejemplo de esta clase de hurto fue el caso de la sustracción en Ponferrada por parte de tres individuos de seis botellas de vino y seis de champán que solo entre esa docena de productos sumaban más de 600 euros de mercancía.

Bebidas alcohólicas, en el 'top'

No es casual el optar por las bebidas. Según datos de la Aecoc (Asociación de Empresas de Gran Consumo), los espirituosos suponen el principal objetivode los amigos de lo ajeno. Por supuesto, las bandas tampoco les hacen asco a las grandes conservas (cuyo destino final suelen ser establecimientos hosteleros que las usan para dar las tapas gratuitas) y a la charcutería ibérica. Otra cosa que está en el ‘top’ de lo más robado son las cuchillas de afeitar y sus recambios (de hecho, la banda sorprendida en Ponferrada también llevaba en una mochila decenas de estos productos).

Sin embargo, según admiten miembros del sector, con estos productos se da una paradoja. Si se colocan en una vitrina o con alguna clase de cepo, el impulso de compra se reduce, hasta el punto de que más del 40% de quienes hubieran adquirido alguno de estos productos deja de hacerlo. Unas cifras que suponen una pérdida mayor que dejarlos sin protección y exponerse a que alguien se los lleve.

Precisamente el sistema de antenas de precisión lo que busca, además de desenmascarar a quien esté usando un inhibidor de frecuencias, es recopilar datos de los pasillos para “sacar conclusiones”, según precisión de David Pérez del Pino, director general de la empresa. “Al recoger datos estratégicos de las tiendas, también servirán para que se tomen futuras decisiones que mejorarán los procesos de vigilancia”, afirma este directivo. Las antenas dan una visión panorámica de lo que pasa en toda la tienda, explican.

Bandas criminales

Según los informes de la patronal, más del 80% de lo que se roba en los supermercados tiene como responsable a una banda organizada. Claro que el concepto 'banda organizada' en este contexto, tal y como se puede ver a lo largo de los miles de sentencias que hay al respecto, es un grupo de personas o una pareja, con frecuencia víctima de algún tipo de adicción, que mediante procedimientos más bien pedestres se llevan cosas para revenderlas a particulares o a bares en las calles aledañas. También suponen un porcentaje elevado (más de 20% del total) los hurtos llevados a cabo por los propios empleados de las tiendas, en ocasiones en connivencia con terceros.

Los robos a gran escala se dan en la parte de almacenaje o directamente en los camiones que trasladan la mercancía. En ese caso, entran en otro circuito delincuencial de distinto rango que ya incluye naves industriales para almacenar lo robado y receptadores para comprar y después distribuir la mercancía. Además, los productos escogidos son distintos porque su reventa se produce al por mayor.

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