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lunes, 6 de noviembre de 2017

PODEMOS Y COMUNS: LA ESTAFA INTERMINABLE



 Hace meses que venimos denunciándolo y desgraciadamente, el tiempo nos ha ido dando la razón: Podemos y sus socios catalanes de los ‘Comuns’ (Catalunya en Comú, Barcelona en Comú y toda esa patulea) son una estafa, una hábil construcción política del Régimen FASCISTA que ha secuestrado España, para perpetuar el status quo y los privilegios de las élites nacionales.
Y de hecho empezamos a advertir de ello, a principios de 2014, como muestran estos 2 artículos:

Como ya hemos dicho varias veces, los líderes de Podemos o la lideresa de Cataluña en Comú, Ada Colau, fueron creados mediaticamente en las televisiones y medios de masas propiedad de las mafias financieras del Ibex-35 y más concretamente en la Sexta, propiedad de Grupo Planeta y de la familia Lara: es decir, la ultraderecha franquista de toda la vida.
Ada Colau fue promocionada hasta el límite del vómito
Y los crearon para que cumplieran una función bien concreta y determinada: reunir en un mismo rebaño a todos los descontentos y revolucionarios del 15-M que deseaban tumbar el Régimen o instaurar una República, y hacerles perder el tiempo y las energías hasta agotarlos, para que al final, todo siga igual y nada cambie.
La mecánica de esta manipulación masiva, ha sido muy sencilla: básicamente ha consistido en prometer a las masas descontentas que si les votan (a Podemos y Comuns), cuando lleguen al poder (es decir, nunca), lo cambiarán todo.
Es como si llevaran a todo un rebaño de cientos de miles de personas hacia la “tierra prometida: una República donde reinará la paz y la justicia social”, pero con la particularidad de que esa “tierra prometida”, esa “República Española”, siempre está “lejos”, siempre en el horizonte.
Ya saben, “el horizonte“, ese lugar de ensueño hacia el que siempre caminas y al que no llegas nunca por más que corras.
Con esta política de dilación infinita, los líderes de estas falsas izquierdas, prefabricados en un plis plas en los platós del Ibex-35 como si fueran un mueble de Ikea, pretendían alcanzar tres objetivos:
-El primero y más urgente, era impedir una rebelión popular en este país que pudiera poner en jaque al Régimen (como la que se produce ahora en Catalunya). Ese primer objetivo, se consiguió rápidamente en España, gracias a nuestro amiguito “el coletas” y su circo de charlatanes, que se llenan mucho la boca de palabras bonitas, pero nunca hacen nada.
-El segundo objetivo de los líderes de Podemos y Comuns, como decíamos, es ir agotando a toda esa gente que estaba ilusionada y ansiosa por cambiarlo todo y derribar el Régimen, sumergiéndoles día tras día, en el fango tóxico del politiqueo parlamentario y las tertulias televisivas. Desilusionarlos a base de no llegar jamás al objetivo soñado, para que poco a poco, el movimiento “revolucionario” se vaya disolviendo como un azucarillo, hasta convertirse en algo marginal.
-Y el tercer objetivo de estos líderes políticos “del cambio” y el más prosaico, ha sido permitir que toda una generación de vividores no tengan que trabajar y puedan ir viviendo de la politica sin dar un palo al agua.
Puesto que nunca llegarán al poder y jamás tendrán que adquirir la responsabilidad de cambiar nada en este país, su función es de lo más cómoda y se basa principalmente en criticar todo lo que haga la “malvada derecha del PP con sus políticas neoliberales” y de tanto en tanto, lanzar algún mordisco a Ciudadanos y algún arañazo de gatito al PSOE.
Quejarse, hablar, cobrar y prometer cambios y transformaciones sociales cuando Podemos llegue al poder (es decir, nunca).
En defintiva y resumiendo: cobrar y tocarse los huevos, como cualquier politico del Congreso o el Senado, e ir viviendo de la mamandurria de la política y en todo caso, si el chollo se acaba, encontrar algun puesto como tertuliano o articulista en esas teles o medios escritos de los amos que los han aupado a su actual posición.
Y en todo caso, cuando alguno de estos partidos, sean Podemos o los Comuns como la Colau, lleguen al poder en algún ayuntamiento, solo tienen que aplicar el “manual del falso revolucionario del Régimen”, que básicamente, consiste en realizar cambios cosméticos meramente superficiales, pero que permitan que la oposición ladre un poco y parezca que hacen algo importante, para que así, todos saquen su tajada con el teatrillo político.
Ya saben, asuntos superficiales típicos de la izquierda amaestrada del Régimen: hacer carriles bici (la bici es muy de izquierdas), áreas verdes y zonas peatonales (andar es tope de progre), comprar cuatro pisitos para dárselos a los pobres en plan vivienda social, algun gestito con los inmigrantes para contentar a las oenegés, defender los derechos del colectivo LGTB y poner muchos arcoiris cuando toque y sobretodo llenarse mucho la boca de “feminismo e igualdad” y hacer muchas campañas al respecto, con sus respectivos lacitos de colores…ah, si, se nos olvidaba: y cambiar cuatro placas de calles, o quitar algún busto antiguo, que siempre queda muy antifranquista y para eso las han dejado puestas los predecesores.
A base de discusiones sobre “retiro las placas franquistas”, “pues yo no te dejo retirarlas”, tienen a la gente entretenida sin que realmente suceda nada sustancial.


Colau, que es una chica aplicada, lleva siguiendo al dedillo el manual desde hace dos años, y con ello ha conseguido que nadie se de cuenta de que lo primero que hizo al llegar al ayuntamiento de Barcelona, fue entregarle el control de la ciudad a la mafia del PSC (si, esos que van a manifestaciones de brazo con los fascistas y neonazis) para que mangoneen a su gusto, como también consiguió que pasara desapercibido que ella, la gran “revolucionaria social” concedió los primeros grandes contratos del consistorio a grandes empresas como Telefónica o magnates como Florentino Pérez…ya saben, todo “muy del cambio” y muy “revolucionario de guays”, como es ella.
¿Qué creían? La nueva política, era esto y para eso los pusieron ahí sus Amos.
Su mirada lo dice todo, pero por lo visto, la gente ha perdido el instinto
COLAU Y LOS COMUNS, UNA OPERACIÓN DEL RÉGIMEN
Y ya que hablamos de Ada Colau, vamos a centrarnos un poco en el personaje en cuestión, porque como venimos diciendo en el Robot Pescador desde hace tiempo, la “lideresa catalana del cambio”, es sin lugar a dudas, la mayor traidora y farsante que hay en este país a nivel político.
Y la tipeja no viene sola, sino que ha llegado acompañada de toda una banda de impostores, entre los que destacan auténticos estafadores políticos profesionales como Joan Coscubiela de CSQEP y ese tipejo que siempre parece estar al borde del eructo, llamado Franco Rabell.
Todos ellos, auténticos infiltrados en dichas formaciones para reventarlas por dentro, una vergüenza para la gente realmente de izquierdas, realmente progresista y realmente republicana que comparte proyecto con ellos y que llevados por la ilusión de un posible cambio, ha creído en sus mentiras.
Amiguitos de Régimen, servidores de la ultraderecha infiltrados en las izquierdas
Imagínense de qué sarta de timadores estamos hablando: se presentan a ojos de los votantes como pacifistas, republicanos, revolucionarios, gente que defienden la igualdad y la justicia social, la movilización ciudadana y que quieren terminar de un plumazo con los privilegios de las élites del Régimen del 78.
Pues bien, resulta que cuando se produce una rebelión ciudadana, transversal, pacifista que quiere implantar una república y acabar con el Régimen del 78, como es la Rebelión Independentista Catalana…se ponen en contra y empiezan a inventarse todas las excusas imaginables para atacarla, a la vez que hacen todo lo que está en su mano para boicotearla, tildándola de estafa y de espejismo.
Tal ha sido su actividad contra dicho movimiento social, republicano y transformador, que ha sido frecuente ver en el parlamento catalán a ese farsante llamado Joan Coscubiela, siendo rabiosamente aplaudido por los fascistas del PP, Ciudadanos y PSC. 
Si realmente esa panda de camanduleros socios de Ada Colau fueran todo lo que dicen ser, se habrían apuntado rápidamente a esta revolución pacífica y espectacular de Cataluña sin titubear y sin que ello representara ninguna contradicción política ni ideológica con sus presuntos principios políticos.
Porque para hacerlo, NO NECESITABAN NI TAN SOLO SER INDEPENDENTISTAS.
Analicemos cómo se ha producido todo y lo veremos más claro.
Recordemos que el movimiento independentista catalán, empieza a crecer básicamente en el año 2010, tras las sentencias contra el estatut catalán, y en plena crisis económica azotando toda España.
El proceso independentista catalán arrancó aquí, tras los recortes al estatuto de autonomía catalán impulsados por el PP, que contenía artículos idénticos a los del estatuto andaluz, el cual, sin embargo jamás fue recortado.
Esa fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de los catalanes.
Y no, el “procés independentista” no fue iniciado ni por la burguesía catalana ni por George Soros, como repiten como loros esos fachas oligofrénicos que leen según que medios alternativos de la ultraderecha. El independentismo lo ha disparado la política del PP y el odio a los catalanes promocionado por el adoctrinamiento fascista del Régimen
Todo ello mezclado, conformando un clima social muy concreto en Cataluña, que podríamos resumir como “Aumento del sentimiento soberanista + clima de indignación por la crisis”
Por aquel entonces y durante los 4 años siguientes, a medida que el sentimiento independentista y Republicano iba creciendo en Cataluña y se iba transformando en una Rebelión Popular, el partido hasta entonces dominante en el Parlament Catalán, Convergència i Unió iba cayendo en picado, debido al desgaste de los brutales recortes que habían aplicado al frente del gobierno de la Generalitat, los crecientes casos de corrupción de miembros del partido que empezaban a aflorar y el rechazo social contundente que provocaron las acciones represivas de los Mossos d’Esquadra contra los manifestantes del 15-M.
Así pues, desde el punto de vista político catalán, Convergència i Unió (CiU), estaba tocada de muerte (al final la coalición se separó y Convergència, completamente embarrada, tuvo incluso que cambiar de nombre), a la vez que Esquerra Republicana (ERC) no conseguía sustituirles, al ser más identificada como un partido independentista que de izquierdas, con lo que no crecía lo suficiente como para convertirse en un partido hegemónico en Cataluña.
Súmenle la crisis económica, una coyuntura de enfrentamiento a las políticas económicas y sociales del PP, con un PSOE-PSC en caída libre y un fervor popular por el cambio y la justicia social en toda España.
Este clima político y social se ha alargado hasta los años 2014, 2015 y 2016.
Así pues, en Cataluña se ha producido un escenario con:

-Crecimiento de las demandas de justicia social y las posturas progresistas por un empoderamiento popular

-Crecimiento del sentimiento Republicano
-Crecimiento del sentimiento Soberanista
-Caída del partido hegemónico en Cataluña (CiU), que deja un espacio libre para el crecimiento de formaciones que vehiculen los sentimientos anteriores.
Si lo analizan bien, verán que todo iba de cara para los ‘Comuns’ (o CSQEP, en su caso): tenían todos los ases en la manga para acabar liderando y moldeando a su gusto ese creciente movimiento social de transformación radical en Cataluña.
Ada Colau, ya convertida en una líder política, solo tenía que dar un pequeño paso e incorporarse al masivo movimiento Republicano catalán para liderarlo; podía hacerlo cuando quisiera (en 2015, o en 2016) y solo necesitaba blandir la bandera “de la justicia social” y “del empoderamiento popular” (que es lo que subyace en la Rebelión Catalana) para impulsar un proceso constituyente Republicano en Cataluñam, que integrara bajo un mismo paraguas, tanto a los independentistas, como a los Republicanos que sueñan con una República Federal Española.
El argumento que podría usar para liderar ese gran cambio que ya se gestaba en las calles, era bien simple: “primero luchemos por la transformación social y la república a través de un proyecto constituyente y después ya decidiremos si nos separamos de España o redefinimos los términos de nuestra unión con ella”.
Y Ada Colau solo tenía que recalcar: “apuesto por la segunda opción, e intentaré convencer a nuestros socios independentistas de que será la mejor para todos”
Analícenlo bien: no hay excusa ni justificación para que Colau, Catalunya Sí Que Es Pot (ahora ‘Comuns’) e incluso Podemos, no aprovecharan esta ocasión única.
Qué mejor para impulsar un gran cambio social y económico, que aprovechar el nacimiento de una República y el inicio del proceso constituyente de un nuevo estado, con el correspondiente redactado de una nueva constitución y la implementación de nuevas estructuras, para así cambiarlo todo, generar grandes transformaciones sociales y económicas y crear un modelo de sociedad junto con sus socios políticos, ¿no?
Colau y sus socios ‘Podemitas’ y de los Comuns, podían haber impulsado el nacimiento de la República Catalana como el gérmen de una República Española, convirtiéndola en el modelo a seguir para el resto de España; solo tenían que vender la idea, tanto en Cataluña como en el resto de España, de que esa República catalana era en realidad un ejemplo de cómo acabar con la monarquía y derribar el régimen corrupto del 78; y una vez en marcha el proceso republicano catalán, impulsar otros procesos constituyentes similares en el resto de España, siempre bajo la promesa o el proyecto final, de que una vez terminado todo el proceso constituyente a escala nacional, se crearía una República Federal o Confederal Española, que incluiría a Cataluña, defendiendo con ello todo eso “de la plurinacionalidad y el hermanamiento entre los pueblos de España” y patatín, patatán…
Esta era la postura lógica de Ada Colau y los suyos ante el fervor popular por el cambio en Cataluña y el clima derivado de la crisis económica.
Y lo tenían todo de cara para obtener el control de la situación tanto en Cataluña como en España, en plena ebullición social.

Y es que una de las cosas que mucha gente no llega a comprender, cegada por el adoctrinamiento nacionalista español, es que la fundación de una República Independiente en Cataluña, no niega la posibilidad de una posterior federación o confederación con el resto de España; de hecho, es el paso lógico e indispensable para ello: la federación o confederación, se produce entre estados independientes, no existe el concepto de federación sin independencia previa, eso es una falacia.
Y ahora, díganme ustedes: si es tan obvio que Colau, los Comuns y Podemos, podían alcanzar todos sus presuntos objetivos políticos apoyando la fundación de la República Catalana desde el principio, ¿cómo se explica su oposición, a veces enconada e incluso agresiva?
No tiene ningún sentido, ni desde el punto ideológico, ni desde el punto de vista del pragmatismo político.
No hay ninguna excusa razonable para su postura.
De hecho, esta postura, es la que de alguna manera está defendiendo el líder de Podem en Cataluña, Albano Dante Fachin, que no es independentista, pero que correctamente ha interpretado que la fundación de una República Catalana y la defensa de los derechos civiles en Cataluña ante los abusos del Régimen, podría ser un paso clave para provocar una transformación política y social a escala española.
¿Y cuál ha sido la respuesta de Podemos ante la postura de Fachin y su intento transformador? Intervenir Podem Cataluña y prácticamente echarle de la formación, castigado por no obedecer las directrices centralistas.
Es por todo ello, que solo encontramos una explicación razonable ante unas posturas tan ilógicas: y es que tanto los Comuns capitaneados por Ada Colau y toda esa amalgama de Catalunya Sí Que Es Pot, como la gente de la cúpula de Podemos, son todos unos FARSANTES y en realidad, lo único que quieren, es que todo siga igual y el Régimen siga en pie.
Su postura, sus gestos y sus acciones son una demostración diáfana y palmaria de a quién sirven y por qué razón lo hacen.
Son, simple y llanamente, una herramienta más del Régimen Fascista español.
Estos trileros políticos y estafadores ideológicos, no han tenido ningún recato en engañar a cientos de miles de personas que ilusionadas, confiaron en ellos creyendo que les llevarían a una gran transformación política, econòmica y social en España.
En su constante equilibrismo entre cumplir las órdenes de sus Amos y resguardar su imagen de presuntas izquierdas, Colau hace “gestitos” como el del Ayuntamiento de Barcelona, reconociendo que el gobierno de Puigdemont era “legítimo”. Claro que lo era, recordemos que dicho gobierno fue elegido en unas elecciones autonómicas del Régimen que la propia Colau defiende
Lo sentimos mucho por toda esa gente de buena fe que ha sido engañada: pero esta es la realidad.
Por esa razón y para terminar, queremos dirigirnos a las bases de Podemos y de los Comuns, a toda esa gente que realmente es de izquierdas y que quiere cambiarlo todo y les pedimos que se rebelen contra los estafadores que les han manipulado y engañado desde las cúpulas de esta formaciones.
No permitan que estos esbirros al servicio del Régimen imperante en España, los manipulen como estan haciendo.
Estos sinvergüenzas, les prometieron “que juntos asaltarían los cielos”, pero ha quedado bien claro, que su misión siempre fue impedir que fuera el pueblo el que los asaltara.
Si ustedes son realmente de izquierdas y desean una transformación social y económica en España, echen ya a los Pablos Iglesias, los Echeniques, los Errejones, las Bescansas, los Garzones, las Adas Colaus, los Coscubielas o los Francos Rabells y tomen el control de sus formaciones, desde abajo, de forma realmente horizontal.
Súmense a la Rebelión Popular en Cataluña contra el Régimen.
Ya han visto ustedes como la burguesía catalana, empezando por sus grandes bancos, se han posicionado radicalmente en contra de la rebelión independentista en Cataluña y con ellos, todos los poderes financieros españoles e internacionales, así como los órganos corrompidos de la UE.
Todo ello son pruebas fehacientes de que lo que sucede en Cataluña, es una auténtica rebelión popular contra las élites corruptas y que todo ese cuento de que “la burguesía catalana ha fomentado esta rebelión”, ha sido el argumento esgrimido por sus agentes infiltrados en las formaciones de izquierdas, para justificar su inacción y permitir que el Régimen siga campando a sus anchas.
Así pues, súmense a los catalanes, salgan a la calle, rebélense contra el Régimen fascista y corrupto que ha secuestrado España y tomen las riendas de la situación.
Olvídense de las banderas: ahora podemos convertirnos en el pueblo unido contra las élites corruptas, sin fronteras.
No se dejen engañar más.

NOTA ADICIONAL: si todo lo que decimos y hemos expuesto, no es correcto, estaremos encantados de equivocarnos.
Pero para ello, hace falta ver gestos y acciones reales y no el eterno bla, bla, bla vacío de los vividores de la política y de los falsos progresistas, tan tradicionales en la política española.
Gente que os hacéis llamar “de izquierdas”: si no sois unos traidores y unos vendidos, HACED ALGO.

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