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martes, 2 de mayo de 2017

"iDental" SIGUE ACUMULANDO ESCÁNDALOS


Autor: Alfredo Pascual
Dentistas con corazón. Así se vende al público iDental, la franquicia dental que más pacientes atiende en España, que se ha distinguido del resto por su presunto trasfondo social. “iDental es una empresa de emprendimiento social. ¿Y qué significa esto? Que iDental no solo se preocupa por el dinero, sino por mejorar la sociedad. En nuestro caso queremos mejorarla haciendo la odontología posible para el mayor número de personas”, reza en su página web.
Sobre el papel, iDental ofrece tratamientos rebajados hasta en un 100% a sus pacientes gracias a una serie de subvenciones privadas. Así, un tratamiento de 20.000 euros se queda en 1.500 financiados a 60 euros al mes. Es la odontología al alcance de cualquiera, pero poco que se escarba en su éxito surgen voces discordantes de pacientes, ex empleados, colegios profesionales y asociaciones de consumidores, que no dudan en señalar a iDental como uno de los principales problemas del sector dental en nuestro país.

"iDental no solo es la franquicia que más reclamaciones genera, sino que además es la que tiene a sus pacientes en peor situación: son personas ya no de bajos recursos, sino directamente sin recursos económicos, que ante un mal tratamiento quedan atrapadas. No pueden costearse un tratamiento en otra clínica ni tampoco un abogado que las defienda, porque ya solo el perito dental cobra 1.000 euros" dice Ángela de Miguel, portavoz de la plataforma de afectados Afecade. En efecto, las cifras que aportan los colegios profesionales estiman que la mitad de todas las reclamaciones odontológicas que se realizan en España corresponden a centros franquiciados -aunque solo suponen en 3,9% de todas las clínicas- y, de ellas, la mitad va para iDental y la otra mitad se la reparten en Dentix, Funnydent y Unidental. La empresa, por su parte, presume de haber atendido a 300.000 pacientes y creado 2.000 puestos de trabajo directos en solo tres años. "Hemos recibido quejas de aproximadamente 3.000 pacientes, el 1% de los que hemos tratado, y no tenemos sentencia alguna por mala praxis", sostienen desde la empresa.
"Hay que fijarse también en la calidad de los empleos que crean, porque normalmente son puestos en los que recién licenciados cobran 300 euros por recibir un máster mientras trabajan como cualquier dentista. Este tipo de clínicas no cuidan de la salud dental del paciente, sino que mercadean con los productos dentales. Te miran la boca y te dicen 'necesitas ocho implantes, te cuesta tanto, te lo financiamos así' y que pase el siguiente. La calidad de los materiales es la que es. Las autoridades sanitarias han permitido la completa mercantilización de la odontología, incluso que se abran clínicas dentales dentro de El Corte Inglés, dentro de unos grandes almacenes", denuncia Óscar Castro, presidente del Consejo de Dentistas.
iDental nació en 2014 en Alicante bajo la marca iClinic -es propiedad del odontólogo Antonio Javer García Pellicer y otro socio, Vicente Castañer Blasco- bajo una premisa: abaratar costes controlando toda la cadena de valor. Entre los dos empresarios controlan más de cincuenta empresas, muchas de ellas relacionadas con el sector dental, que en teoría fabrican los implantes y las prótesis de sus pacientes. Esto, sumado a una política de subvenciones y financiaciones exprés, ha generado la explosión del negocio de iDental, que en tres años ha ganado presencia en todo el país hasta alcanzar 26 centros, algunos de ellos espectaculares como el de Rivas en Madrid, con 45.000 metros cuadrados de superficie y que denominan "el mayor centro dental del mundo". Los pacientes les llegan tan a borbotones que la empresa ha dispuesto en las principales ciudades un servicio de autobús para el traslado de los pacientes en el que tienen que subir, incluso antes de la primera cita, con la documentación necesaria para financiar su tratamiento.
A tenor del relato de varios pacientes, el proceso es el siguiente: los autobuses los dejan en la puerta de una macroclínica donde son atendidos por grupos. A todos se les hace una radiografía panorámica de la boca y después se les pasa consulta en uno de las decenas de boxes habilitados, habitualmente por odontólogos que no alcanzan la treintena. Cruzada esta puerta los acontecimientos se precipitan: ya no importa a qué tratamiento venía a someterse el paciente, porque los profesionales de iDental invocan un código que les obliga a tratar todos los problemas bucales del paciente, incluso los que éste desconoce. Después se les realiza un primer presupuesto, "inflado" según distintas versiones, que desemboca en una rebaja portentoso y la posibilidad de cerrar la financiación en cinco minutos.
No son ayudas, sino descuentos
Sonia Yolanda Bautista acudió a la clínica de iDental en Méndez Álvaro (Madrid), el 30 de mayo de 2016, para endodonciarse tres dientes en la parte superior de la boca. Tiene el día grabado porque su vida entró en picado: "Nos llevaban como corderos, de aquí a ahí, radiografía, box, financiación. En menos de una hora y media salí con un tratamiento de 2.000 euros por tres implantes, tres extracciones y ocho fundas", explica la madrileña, a la que explicaron que el 80% de su tratamiento estaba subvencionado por el ministerio de Sanidad. Precisamente esta es una de las claves del modelo de negocio de iDental: una supuesta política de subvenciones que permite abaratar el coste del tratamiento hasta en un 100% para las personas sin recursos económicos. Se les hace creer que alguien está financiando un tratamiento de 20.000 euros cuando, en realidad, se trata de simples descuentos.
Durante mucho tiempo la empresa ha sido deliberadamente opaca en torno al origen de la financiación. A algunos pacientes les han asegurado que proceden de instituciones públicas, mientras que a otros les han explicado que proceden de las fundaciones privadas con las que iDental colabora. Este periódico no ha sido capaz de encontrar el rastro de ninguna subvención estatal o autonómica a iDental, que además debería haber sido reflejada en las declaraciones de la renta de los pacientes. También ha consultado con las fundaciones privadas que colaboran con iDental, entre ellas Universia de Santander e Incorpora de Caixabank, quienes han negado ningún tipo de relación económica con iDental.
Preguntado al respecto, iDental reconoce que sus ayudas no son tal, sino rebajas: "No recibimos subvenciones públicas ni ayudas, ni tampoco aportaciones de capital de entidades externas. Las ayudas que otorgamos a nuestros pacientes proceden de nuestros beneficios, con ellas facilitamos que aquellos pacientes con menor capacidad económica puedan acceder al tratamiento odontológico que necesitan".
Así, los colegios profesionales apuntan que unos tratamientos tan económicos solo se conciben comprando materiales de mala calidad o colocando como definitivas prótesis que son temporales. El tratamiento de Sonia Yolanda se interrumpió bruscamente después de las primeras cuatro endodoncias. "Empezaron a dolerme mucho los dientes, regresé a la clínica y me dijeron que no exagerase, que estaba todo bien. Con el tiempo el dolor se me extendió por la mejilla y el oído, de modo que decidí ir a la Seguridad Social", dice la madrileña. "Detectaron que me habían afectado el nervio trigémino y que, ante la posibilidad de nuevas infecciones, lo mejor era extraer los cuatro dientes". Ahí comenzó su calvario; el dolor no cesa y tiene que tomar todos los días un potente fármaco que además de anestesiar el trigémino le afecta a la función hepática. "Tampoco puedo comer, estoy a papillas. Yo no quería tocarme esos dientes, no me causaban ningún complejo. ¿Se dicen los dentistas con corazón? Pues a mí me han destrozado la vida, estoy tomando antidepresivos y yendo al psiquiatra", lamenta Bautista.
La madrileña, como casi todos los pacientes, culpa a la juventud de los odontólogos, además de su rotación, del destrozo en su boca. "Nunca, jamás en todas las veces que he ido a iDental, me ha atendido el mismo dentista", sostiene. En la misma línea se encuentra Ángel Sánchez, de Valladolid, un pensionista que acudió en febrero a hacer una revisión y salió con seis implantes presupuestados. Le pusieron tres en una sola sesión y los tres fracasaron: "Me fié porque en otras clínicas me cobraban 9.000 euros y aquí solo 2.900, pero a los pocos días cogí unas infecciones horribles, con mucha fiebre. Al poco un implante se me cayó, el otro me quedé con el tornillo en la mano y el tercero hubo que quitarlo", dice.
"Fue una doctora de iDental la que me recomendó que abandonase el tratamiento", afirma Sánchez, que ha irrumpido en numerosas ocasiones en sus clínicas para protestar. "Es habitual ver a la gente dando gritos allí, incluso que venga la policía. Se ve a los jubilados llorar de impotencia. A mí mismo me sacaron dos agentes porque una señorita de recepción les dijo que la iba a navajear. Entiendo que a las personas les de un ataque de ansiedad al ver su boca, a mí también me ha pasado".

Dentistas demasiado jóvenes

El valor profesional de los odontólogos ha caído en picado durante los últimos años. Considerada una carrera refugio en tiempos de crisis, históricamente sin desempleo, España genera 1.800 odontólogos al año, un volumen que el mercado será incapaz de absorber antes de 2020. En estos momentos en España hay en torno a 32.000 dentistas, uno por cada 1.200 habitantes, al tiempo que la OMS estima que lo óptimo es un dentista por cada 3.500 ciudadanos.
Es por eso que no solo iDental, sino todas las franquicias, han aprovechado para contratar recién licenciados, a los que pagan poco, para maximizar su volumen de pacientes. El Confidencial ha contactado con un extrabajador de iDental en Valencia, quien prefiere no dar su nombre: "Este tipo de clínicas son una salida profesional de bajo nivel para cuando acabas la carrera, todos lo sabemos. Tienes que ahorrar para montarte algo por tu cuenta. Yo estuve siete meses y vi todo lo que se rumorea: sesiones laborales de 16 horas, ahorro de materiales hasta el ridículo, médicos durmiendo dentro de la clínica, sueldos de risa... pero me sirvió, por un lado porque pude hacer unas prácticas pagadas y, por el otro, porque aprendí qué no voy a hacer cuando tenga mi clínica", comenta entre risas.
El extrabajador recuerda el episodio de la clínica en la plaza de Mariano Cuber, en Valencia, que fue obligada por el ayuntamiento a cerrar toda una planta que había llenado de camas y zonas de descanso para dentistas: "Claro que muchos casi vivían ahí, y tengo entendido que lo hay en otras clínicas de iDental, no sé si en las demás franquicias, pero sospecho que también. ¿Acabas de trabajar a las 9 de la noche y tienes que conducir hasta Paterna? Pues duermes un rato ahí y enganchas otro turno", explica sonriente.
Los colegios profesionales y los sindicatos denuncian que estas franquicias venden como prácticas remuneradas sobre implantología lo que en realidad es practicar sobre la boca de pacientes reales por 300 euros al mes. "Nadie está en franquicia más de un año, nos quedamos el tiempo suficiente para completar nuestra formación, porque las condiciones laborales son demenciales y además no hacemos dinero", dice el extrabajador. Preguntado por la edad de sus profesionales, iDental afirma que el 77% de sus trabajadores tiene más de tres años de experiencia y que solo el 20% está en su primer año.

El trato con las financieras y los medios

Los colegios profesionales también creen que una parte importante del negocio de iDental proviene de sus acuerdos con financieras, aunque desde la franquicia niegan obtener ningún tipo de comisión por cada crédito. No obstante, iDental ha interiorizado el proceso de financiación hasta el punto de que pide a sus pacientes que se presenten con toda la documentación necesaria en la primera cita. Una vez aceptado el presupuesto, confirman diversas fuentes, suceden cosas anormales.
Josefa Carmona, una desempleada de 52 años de Granada, sostiene que le obligaron a mentir. "Me hicieron un presupuesto de 2.500 euros y me insistieron en financiarlo. Me contaron que tenía que decir que tenía una pensión de mil euros y que ya había terminado de pagar mi casa, todo mentira. Me pusieron al teléfono una financiera y lo hice mal, porque se me da fatal mentir, así que no me concedieron el crédito", dice Josefa, cuya situación económica es tan ajustada quien recuerda que en otras ocasiones "ni un sofá me han querido financiar, como para darme un crédito de 2.500 euros".
Según el relato de Carmona, cuando colgó el teléfono fue de nuevo aleccionada por el profesional de iDental, quien contactó con otra financiera, en este caso Cetelem, que finalmente le concedió el dinero. "No presenté ningún papel y me obligaron a mentir, lo pasé fatal allí. Me liaron en un momento y no sabía qué hacer ni qué decir", argumenta. María, de Barcelona, prefiere mantener el anonimato pero denuncia una situación similar: "Yo no cumplía los requisitos en absoluto, así que le hicieron el préstamo a mi sobrina, que no tuvo ni que venir a firmar". También Sonia Yolanda Bautista, la paciente antes citada: "En cinco minutos me hicieron que firmase un montón de papeles que sinceramente no leí. Fue luego, ya en casa, cuando me di cuenta de que decía que estaba casada y con una nómina de 1.150 euros, cuando yo no tengo ni marido ni trabajo".
Tanto María como Josefa terminaron mal con la clínica. La primera fue a arreglarse un puente, la sedaron y cuando recobró el conocimiento le habían extraído diez piezas dentales: "Cuando me di cuenta de que me habían quitado todos los dientes me dio un ataque de ansiedad terrible, tuvieron que darme dos valiums", relata a este periódico. Le pusieron cuatro implantes que tuvieron que retirarle, uno de ellos porque ni siquiera estaba anclado en el hueso, sino en la encía. Otras clínicas le han presupuestado en torno a 20.000 euros por solucionar el desastre, una cifra que está fuera de su alcance: "Estar sin dientes me ha provocado el divorcio. No sonrío, no puedo pronunciar bien, tengo halitosis... y esto ha afectado a mi trabajo, que es de cara al público". Ahora un juez ha reconocido negligencia médica en el peritaje y María está a la espera de que salga su juicio contra iDental.
A Josefa le instalaron una prótesis que le provocaba inflamaciones y le hacía cortes en la lengua. De los ocho implantes que necesitaba solo le hicieron cinco, y algunos se le han caído. Está atrapada: afirma que en iDental le cogen el teléfono pero que nunca llegan a atenderla y que no se plantea la vía legal por falta de recursos al tiempo que paga un crédito por unos servicios que no ha obtenido.
"iDental, al financiar casi todos los tratamientos, obtiene todo el dinero de golpe, lo que le permite destinarlo a otras causas, como el marketing y la publicidad, cuando en realidad debería invertirse en prótesis e implantes de calidad para sus pacientes", consideran desde Afecade. En efecto, a pesar de tener una trayectoria corta, iDental se ha revelado como una empresa que pone mucho el foco en la publicidad. Ha comprado contenido patrocinado en diversos medios impresos -incluido El Confidencial- y dispone de espacios dedicados en programas de la radio matutina en los que ofrece descuentos en directo a los pacientes que salen en antena.
En estos momentos la situación en torno a iDental roza el delirio: mientras que la empresa obtiene unos beneficios de 3,5 millones de euros al año y no para de expandirse a base de megacomplejos sanitarios, una legión de pacientes se arraciman en torno a asociaciones de afectados, casi siempre controladas por bufetes de abogados, secundados por los colegios profesionales y los sindicatos, que vienen denunciando los excesos de iDental en los últimos meses de forma unánime. Por último están los trabajadores, que han pasado de denunciar las condiciones laborales a denunciar que en algunos centros no están cobrando a tiempo. Lo único que tienen en común es que todos se preguntan, al unísono, qué va a hacer Sanidad cuando esta situación explote.

1 comentario:

pyllarin dijo...

Hola, soy uno mas en la laaarga lista de afectados por la devoradora de dinero (Sobre todo de las personas pobres)Es terrible la impotencia que siento ante tan grande injusticia. Me siento solo y desamparado, y no puedo mas. Gracias por tu atención de antemano, recibe un cordial saludo.