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sábado, 30 de abril de 2016

CALAFELL A LA CAZA DE LOS ESPABILADOS QUE ABUSAN DE LAS TARJETAS DE MINUSVALIDOS

Muy buena iniciativa, aparte de los que piratean tarjetas, también sería recomendable realizar un control de las plazas de estacionamiento de minusvalidos, me consta que hay gente que dispone de una plaza señalizada, con la matricula de un vehículo normal cuyo conductor no padece ninguna minusvalía, plaza de la que dispone por el hecho de tener un familiar discapacitado, pero que puede desplazarse por sus propios medios y no dispone de vehículo, es decir, una plaza a la que no se le da el uso para el que ha sido destinada, siendo usada por una persona sin discapacidad y a su antojo con perjuicio del resto de vecinos por escasez de estacionamiento en esa zona, este es un caso que se puede comprobar, seguro que hay unos cuantos más, porque jetas, haberlos, haylos.


Hace meses que las personas con discapacidad en Calafell, que disponen de un tarjeta para poder aparcar en la zona azul sin necesidad de pagar, alertan del uso fraudulento de esos documentos que hacen algunos vecinos. Los dicapacitados pidieron un mayor control por parte del Ayuntamiento, que es quien entrega las tarjetas.
La Policía de Movilidad ha iniciado un control que ya ha permitido retirar varias tarjetas usadas de forma fraudulenta. El concejal de Vía Pública, Juan José García, señaló que además de la retirada de la tarjeta «y de que al infractor debería caérsele la cara de vergüenza», se estudiarán otras posibles sanciones.
Las irregularidades que mayormente ya ha detectado la policía es el uso de fotocopias, lo que supondría una falsificación de documento público. En el caso en que se demostrase que quien usa la tarjeta es quien la ha fotocopiado es un delito tipificado como muy grave que puede tener una sanción de 1.500 euros y la retrirada del cocumento por entre 6 meses y tres años. 
Ya fallecidas
Las personas con discapacidad se han encontrado en diversas ocasiones con vehículos estacionados en espacios reservados que tenían tarjetas falsificadas, lo que les ha impedido dejar sus coches. La Policía de Movilidad de Calafell ya había detectado además el uso de tarjetas de personas ya fallecidas, lo que supone también un delito muy grave castigado de igual manera.
Los discapacitados piden mano dura y que no se perdone por amiguismo a quien sea cazado, ya que el infractor se ha aprovechado de un documento que debe facilitar la movilidad a personas que realmente lo necesitan.
Las tarjetas las concede el Ayuntamiento previo informe de los servicios sociales y el uso fraudulento es habitual en muchos municipios. La Guardia Urbana de Barcelona detectó una de Calafell de un vecino sin ningún tipo de discapacidad que la usaba para aparcar cerca del Camp Nou cuando iba a ver los partidos del Barça.

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