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miércoles, 6 de abril de 2016

ADIÓS DEFINITIVO A LA TÉRMICA


Endesa mantiene su calendario para desmantelar su central térmica del Foix, en Cubelles. Después de retirar hace unos meses todos los equipos de interés histórico con el objetivo de montar un museo sobre la energía en un lugar aún por determinar, el próximo julio podría solicitar la licencia de obras para el desmantelamiento del edificio.
El Ayuntamiento de Cubelles no ha propuesto a la compañía energética que ceda el edificio o la chimenea para que pueda convertirse en un símbolo de un pasado industrial de la zona y para compensar los años de humos y emisiones que tanto la localidad del Garraf como Cunit han sufrido.
Pero el Ayuntamiento de Cubelles advierte que no tienen dinero para rehabilitar el edificio y la torre ni para su posterior mantenimiento. De hecho, la finalización de la actividad en la planta ya ha supuesto un recorte de ingresos para el Ayuntamiento.
Cunit lo propone
La cesión del edificio se ha planteado desde la vecina localidad de Cunit después de que la energética haya acordado ceder al Ayuntamiento bacelonés de Sant Adrià de Besòs la térmica que tiene en la localidad, característica por sus tres chimeneas y también cerrada desde 2011.
Desde el Ayuntamiento de Cunit consideran que podría solicitarse la cesión de la térmica del Foix para destinarla a equipamientos e incluso instalar un mirador en la chimenea.
Pero Endesa destaca que su interlocutor para esa planta es el Ayuntamiento de Cubelles y que esta administración local no ha hecho ninguna petición en este sentido, «por lo que mantenemos nuestro calendario para la planta».
El concejal de Cultura de Cunit, Jaume Casañas, mantendrá una reunión con su homólogo de Cubelles en los próximos días para analizar las posibilidades de pedir el mantenimiento de la central.
Casañas señala que, como en Sant Adrià de Besòs, también podría celebrarse un referéndum entre los vecinos, «en el que debería participar Cunit», para decidir sobre el futuro de la planta. Sin embargo, la inversión necesaria imposibilita que puedan asumirla las administraciones locales. El mantenimiento de la planta de Sant Adrià es de medio millón de euros al año y podría ser similar en el caso de la de Cubelles.
La compañía ya descartó levantar dos plantas de ciclo combinado, que son más pequeñas y con menores emisiones, aunque mantiene la propiedad de los terrenos, que seguirán calificados de interés energético.

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