viernes, 2 de marzo de 2012

EL TRIUNFO DE LOS MEDIOCRES

Así es como titula la entrada el escritor David Jiménez, es una excelente reflexión sobre los valores de nuestra sociedad y en mi opinión aunque se podría añadir alguna cosa es el auténtico retrato de este país.


Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general. Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.  Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente. Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros. Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.


Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura. Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera mínimos conocimientos sobre política internacional. Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo. Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo trece veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado. Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro que sin embargo encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada. Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que se insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
Mediocre es un país que ha permitido fomentado celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Plenamente de acuerdo,pero con un pequeño inciso,y es que veo que este mal se esta extendiendo a nivel planetario,en España es mas notorio cierto,pero no tenemos que olvidarnos de aquel vídeo cuyos parlamentarios se zarandean en distintos países del mundo,( y que conste que no quiero entrar en aquello de "y tu mas"),es que hay una crisis de valores horrenda,es que todo el mundo habla,en singular, "yo quiero" "yo tengo" "yo necesito"....

No me extraña el exito conseguido por esa película de zombies llamada The walking dead,la diferencia de esta serie respecto de las otras,es la honestidad,los valores de sus protagonistas,la lucha por la supervivencia,el trabajo en equipo,el como respetan las decisiones aunque no esten de acuerdo con ellas,el como debaten y deciden entre ellos cual es la mejor opción para sobrevivir.....

Pues nada web,ayer mismo le explicaba esto a mi marido,por que me decía no entender mi atracción por algo tan asqueroso je je!!!,no se,yo aun me siento feliz ,si le puedo echar un cable a alguien,pero el precio que se paga por eso,es la soledad,por que te miran como si fueras una cretina,por eso me he enganchado a los blogs,por que es donde encuentro mas valores.

WEBSEGUR dijo...

Pues ahí está la cuestión anónima, que en los blogs la gente no tiene un interés económico ni de poder, es expresar libremente lo que se siente y lo que se quiere, llámalo derecho al pataleo si quieres, pero por algo se empieza, gracias por tu comentario.